MENSAJE DEL PRESIDENTE DE ROTARY Ian H.S. Riseley

MENSAJE DEL PRESIDENTE DE ROTARY Ian H.S. Riseley
4 abril, 2018 admin

Abril de 2018

PRESERVANDO EL PLANETA

Durante la Convención Internacional de Rotary realizada en 1990 en Portland (EE.UU.) el entonces presidente electo, Paulo Costa, dijo a los rotarios, “Ha llegado la hora de que Rotary alce su voz para afirmar su liderazgo e instar a todos los rotarios a participar en una noble cruzada para proteger nuestros recursos naturales”. Asimismo, anunció una iniciativa rotaria para “Preservar el planeta Tierra”, pidiendo a los rotarios que incluyeran los problemas ambientales en sus proyectos de servicio: plantar árboles, mantener limpios el aire y el agua y proteger el planeta para las generaciones futuras.

El presidente Costa pidió plantar un árbol por cada uno de los 1,1 millones de socios que Rotary tenía en ese momento. Los rotarios, como es la costumbre, superamos la meta y plantamos casi 35 millones de árboles al final de ese año rotario. Probablemente muchos de esos árboles todavía florecen, absorben carbono del medio ambiente, liberan oxígeno, enfrían el aire, mejoran la calidad del suelo, y ofrecen alimento y hábitat a las aves, animales e insectos, y generan muchos otros beneficios más. Lamentablemente, si bien esos árboles han seguido beneficiando nuestro planeta, Rotary, como organización, no ha llevado adelante su compromiso ambiental.

Por eso, a principios de este año, seguí el ejemplo de Paulo Costa y pedí a Rotary que plantara al menos un árbol por cada socio. Mi meta fue hacer un bien más allá de los importantes beneficios que esos 1,2 millones (o más) de árboles generarían. Espero que, con esos árboles, los rotarios renueven su interés y atención en un tema que debe incluirse nuevamente en la agenda de Rotary: el estado de nuestro planeta.

Los asuntos ambientales están profundamente entrelazados con nuestras áreas de interés y deben ser una de las prioridades de Rotary. La contaminación está afectando la salud de toda la humanidad: más del 80% de las personas que viven en zonas urbanas respiran aire contaminado, una cifra que asciende a un 98% en países de bajos y medianos ingresos. Si esta tendencia actual continúa, los océanos contendrán más plástico por peso que peces para el 2050. Asimismo, el aumento en las temperaturas está bien documentado: las temperaturas anuales promedio aumentaron en casi 1,1° C entre 1880 y 2015. El que los humanos hayamos causado este cambio no es tema de debate científico, ni tampoco lo es la probabilidad de una gran alteración económica y humana si esta tendencia continúa. La necesidad de tomar acción es mayor que nunca, así como también lo es nuestra capacidad de generar un impacto real.

Como lo expresó el ex secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, “No puede existir un plan B porque no existe un planeta B”. Nuestro planeta nos pertenece a todos, a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos. Es responsabilidad de todos protegerlo y es nuestra responsabilidad como rotarios marcar la diferencia.

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*